Arcos de la Frontera

Arcos de la Frontera, la obra del nieto de Noé

La imagen que el viajero tenga de Arcos de la Frontera(Cádiz) dependerá del lado desde el contemple la población. Si lo hace desde el río Guadalete, al viajero le parecerá un lugar inexpugnable, levantado para desafiar el poder terrenal. Si lo hace desde el balcón, que parece que pende del cielo, junto al actual Parador de Turismo, creerá que la ciudad está a punto de suicidarse arrojándose desde un precipicio. Arcos (muchas veces se llama así el ligar, acortando el topónimo) es una villa de marcado carácter medieval por la que pasa la historia convulsa de Al Ándalus. Guarda sus calles estrechas, tejidas para llegar a la cumbre en pendientes infinitas y un letargo de decenas de escalones, un sinfín de fachadas blancastan típicas de Andalucía… y tan de resonancias del norte de África, del pasado árabe del lugar. Un castillo corona la población. Bajo él, 150 metros de desnivel y más de 2000 años de historia. Mientras el viajero llega a lo alto de esta atalaya, el sonido perenne de las campanas despereza a la localidad de su eterno sueño.

Los primeros restos arqueológicos que se han encontrado en esta villa gaditana son de origen prehistórico. Herramientas y utensilios que demuestran que esta zona estuvo poblada durante el Paleolítico. Las teorías que señalan que el hombre pasó de África a Europa por el estrecho de Gibraltar avalan esta hipótesis. Según ésta, Arcos de la Frontera habría sido uno de los primeros lugares de Europa, en el que, de camino hacia el norte, se habrían detenido nuestros ancestros.Sin embargo, la leyenda vuelve a hacerse un hueco en el nacimiento de esta ciudad.

El nieto de Noé y Arcos de la Frontera

Y es que aquí donde damos explicación al título de este post. Y es que dicen -bueno, la leyenda dice-que la población fue fundada por un descendiente de Noé…. De hecho, el escudo de Arcos de la Frontera reza así: “Rex brigus, arcobrigam fundavit”, que quiere decir, Arcobrigan fue fundada por el Rey Brigo (nieto de Noé).

Pero volvamos a la Historia, la cual nos habla de que la expulsión, definitiva de los moros, que en el siglo XVII. También de que la villa ha conservado la mayor parte de su patrimonio histórico, aunque el conocido como terremoto de Lisboa, el 1 de noviembre de 1755, que destruyó la ciudad lusa, causó numerosos e importantes daños. Las tres iglesias más importantes sufrieron daños estructurales y el castillo perdió los muros de su parte norte, que cayeron al caer al foso y enterrarlo dieron lugar a la conocida como calle Nueva. Ya más adelante, en el siglo XX, en Arcos se crea un fuerte movimiento literario encabezado por el poeta Julio Mariscal.

Un paseo por las bellas y empinadas calles de Arcos

Hoy Arcos es un referente cultural e histórico. El nombre de la ciudad se debe a los arcos que engarzan la fascinante arquitectura urbana, en un entresijo de calles recoletas y empinadas que se conjuga con amplios y luminosos espacios… fotografía, postal, que lleva a que todo su casco antiguo esté considerado Monumento Histórico Artístico.

Dicho esto, la visita al centro histórica de Arcos de la Frontera hay que hacerla con tranquilidad, sin prisas, entreteniendo los ojos en los ya nombrados (y numerosos)arcos, algunos descubiertos recientemente y de origen musulmán, y en sus monumentos. Al final, allá arriba, espera el barranco que allí llaman del “coño”, ya que todo el que se asoma a él pronuncia esta palabra por la sorpresa que le causan las vistas.

Lo dicho, Arcos de la Frontera es un lugar para perderse… en el más amplio sentido de la palabra.