Cartagena

El puerto de Cartagena. bueno será comenzar el paseo cartagenero por aquí. Al pie de las fortificaciones, la Explanada de los Héroes de Cavite, dedicada a los combatientes de Cavite (Filipinas) y Santiago de Cuba. En ambos lugares se certificó en 1898, en sendas derrotas frente a la Armada norteamericana, la perdida de los restos del viejo imperio español. Junto a este lugar, el prototipo del primer submarino construido por Isaac Peral, precedente inmediato de los modelos actuales, y la estatua de Carlos III, impulsor de la construcción de la muralla que, hasta finales del siglo XIX rodeó la ciudad vieja.

A pocos pasos de allí, el ayuntamiento es algo así como la puerta de entrada al casco histórico de Cartagena. Subiendo por la calle del Cañón, no tardan en aparecer los restos de la catedral vieja. El templo (s. XIII) sufrió importantes daños durante la Guerra Civil. La vieja seo fue construida sobre el antiguo teatro romano…actualmente en periodo de excavación. En su interior, una cripta romana alberga parte del pavimento de una vivienda romana.

El paseo ha llegado a la plaza de Peralta, bajo cuyo subsuelo se han ido descubriendo dos mil años de historia. El teatro romano es, sin duda, el elemento más importante de este yacimiento urbano. Levantado sobre la ladera del cerro de la Concepción, allá por el s.I a.C, su construcción estuvo económicamente apoyada por Cayo y Lucio, hijos adoptivos de Augusto. Hasta el momento se han excavado la inma, la orquesta y la media cávea. Además, se continúa trabajando en elementos anexos, como el mercado tardorromano (siglos IV-V), con una serie de tiendas rectangulares y radiales, cuyos cimientos fueron construidos con elementos del teatro. A pocos pasos de allí, en la calle de la Soledad, se conserva un lienzo y un torreón de la vieja muralla romana.

Se sabe que lo sacado a la luz, del patrimonio arqueológico local, es tan sólo una pequeña parte del realmente existente…pero, aun así, merece la pena descubrir lo desenterrado hasta la fecha. Por ejemplo, en el sótano del número 29 de la calle del Duque, sede de una sucursal bancaria, se conserva un tramo de calzada romana en la que se aprecian acequias, desagües de viviendas y pavimentos –visita de lunes a viernes, hasta las 14 horas-.

La Cartagena Modernista

Desandando los pasos, hasta la plaza del Ayuntamiento, la calle Mayor abre la visita por las calles y rincones modernistas de la ciudad. Portones, miradores, frisos… El primer edificio de interés que aparece en el paseo es la Casa Cervantes, con un relieve alusivo al pasado minero y marinero de la ciudad. Luego, a medida que camina, el viajero va descubriendo el Casino, con un estilo decadente que rememora un dorado pasado; el Gran Bar, con su peculiar estilo; la Casa Llagostera, exhibiendo decoración alegórica de Minerva y Mercurio; o el Gran Hotel, quizás algo recargado en sus motivos florales y lujosos balcones.

Sin abandonar el centro, no será difícil encontrar dos museos de casi obligada visita: el Arqueológico y el Naval. Es primero, situado en la necrópolis tardorromana de San Antón, exhibe un interesante muestrario de piezas romanas, túmulos funerarios, piezas cartaginesas. Por lo que respecta al Museo Naval, allí se conserva una interesante colección de artes marinas y maquetas de barcos construidos en el arsenal de Cartagena. También hay una sala dedicada a Isaac Peral y su submarino.

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