Chinchón

Chinchón, el pueblo del chinchón

No lejos de Madrid, a la vera de la A-3 (siempre llamada Carretera de Valencia), el pintoresco pueblo de Chinchón espera al viajero con una millones de veces fotografiada Plaza Mayor… y desde hace décadas asociada a la producción de esa bebida alcohólica dulce llamada anís… o chinchón ¿O quien no ha visto, al menos en fotografía, este espacio dibujado en casas de soportales y galerías, dominado por la iglesia local y tomado de terrazas que, al primer rayo de sol, se llenarán de gente? Además, este es lugar que, reconvertido en coso taurino, también acoge corridas de toros en los meses de verano.

Chinchón, anís, Plaza y mesón.

Fue la condesa de Chinchón, Ana de Osorio, virreina del Perú en el siglo XVII, quien parece ser, trajo de aquel país la quina. Allí se la dieron para curar una enfermedad y luego dio origen al licor que acabó llevando su nombre, y que fue conocido durante un tiempo como los polvos de la condesa. Sin comentarios. En cuanto a la plaza, es la de abajo la bonita, conocida como la de los toros. Con sus típicos soportales es la mejor conservada de la Comunidad de Madrid. En ella tuvieron lugar autos sacramentales y ahora, representaciones de la Pasión en Semana Santa y corridas de toros en agosto. La primera corrida tuvo lugar en 1502 y fue en honor de las bodas de Felipe el Hermoso con doña Juana, la hija de los Reyes Católicos, que pasaría a la historia con el sobrenombre de La Loca.

Tanta afición taurina hubo aquí que, los matadores Frascuelo y Marcial Laranda, fueron nombrados hijos adoptivos de Chinchón. El castillo primitivo fue destruido por los seguidores de La Beltraneja en el siglo XV y reconstruido en el XVI. La fortaleza se alza en un extremo del pueblo, con foso y puente levadizo, que domina el paisaje. Otros edificios son el monasterio de los Agustinos (actual parador), el de las Clarisas y la torre del Reloj. En las afueras, las ermitas de San Antón, San Roque y de la Misericordia. Excepto los grandes monumentos, la mayor parte de los edificios de Chinchón están construidos con lo que se llamó aparejo toledano, una mezcla de mampostería y ladrillo.

En Chichón (no hay más que dar un paseo por sus calles para comprobarlo) hay muchos restaurantes en los que regalarse al yantar. Unos son buenos, otros buenos y atractivos en su decoración, otros atractivos en su decoración… entre los del grupo intermedio no hay que dejar de nombrar a la Cueva de los Murciélagos, una bodega inaugurada en 1706 y abierta cómo restaurante en 1971. Por allí ha pasado gran parte del famoseo de las tres últimas décadas: toreros, cantantes, deportistas, personajes del mundo del cine…Su paso está atestiguado por los autógrafos dejados en cubas y tinajas.

DATOS PRÁCTICOS

http://www.ciudad-chinchon.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *