CURIOSIDADES DEL CAMINO DE SANTIAGO

El Pedrón de Padrón

Si de buscar los mitos, leyendas y curiosidades se trata, no hay que dejar de acercarse al municipio de Padrón (A Coruña) y conocer el Pedrón. Si, ya sabemos que parece un juego de palabras, pero no lo es (o, al menos, no es sólo un juego de palabras). Padrón es la población desde la que nos llegan los célebres y picantes pimientos (aunque la ingeniería genética también nos provea, hoy en día, de pimientos de Padrón libres de picores). En cuanto al Pedrón, es el nombre que recibe el ara romana dedicada al dios Neptuno en la que, según se cuenta, fue amarrada la barca que transportó el cuerpo sin vida del Apóstol Santiago desde Palestina hasta Padrón (por aquel entonces conocido como Iria Flavia).

Para hablar del origen del Pedrón, tenemos que viajar, directamente, a los orígenes del Camino de Santiago… de los que tanto se ha hablado y escrito. El conocido como Pedrón de Padrón es, en realidad, un objeto al que ya se le daba culto desde mucho antes de que fuera reciclado por el cristianismo.

Para dar con el Pedrón tendremos que ir hasta el altar mayor de la Iglesia de Santiago, en Padrón. Levantada justo en el margen izquierdo del río Sar, por orden del famoso arzobispo Gelmírez, en el año 1133, de aquel templo románico sólo se conserva una piedra, que se distingue al lado de la puerta que da al Espolón. En este bloque de granito alguien grabó la inscripción “Dominus Eclesia Procurator edificavit in era MCLXXI” (traducido al castellano, el texto vendría a decir: “El señor procurador de la iglesia edificó en la era MCLXXI”).

Padrón no está en el mismo Camino de Santiago, aunque muchos peregrinos consideran incompleta su romería si no se acercan hasta aquí a contemplar la mítica piedra. Y es que ya lo dice el dicho: “quien va a Santiago y no va a Padrón, o hace la romería o no”.

Pero, ¿qué es el Pedrón?

Pues el mítico Pedrón sería, en realidad, o un miliario de origen romano o un pequeño menhir reutilizado posteriormente como altar por los mismos romanos (esa reutilización sería el origen de la hornacina que tiene la piedra en su parte superior). Sea uno u otro el caso, lo cierto es que los romanos habrían dedicado el Pedron a su dios Neptuno (hay una inscripción en la que se lee (Neptu)no Orieses d(e) s(uo) p(osucrunt).

Usado como pie del altar en la originaria Iglesia de Santiago, el Pedrón habría sido utilizado, anteriormente, como bolardo de amarre de embarcaciones en el puerto exterior de Iria-Flavia (hoy, un caserío, dentro del municipio de Padrón). Y así llegamos a Teodoro y Atanasio, los discípulos del Apóstol que habrían pilotado la embarcación, con los restos de Santiago, hasta el muelle de Iria-Flavia (desde la otra punta del Mediterráneo). Ese pedrón habría sido el que habría dado nombre a la localidad coruñesa de Padrón.

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