Fin de semana entre romanos… en Segovia

Fin de semana entre romanos… en Segovia

Aguilafuente es un tranquilo pueblo situado 36 kilómetros al norte de Segovia, visitante poco habitual de guías de viaje y similares. Tampoco suele aparecer en los noticiarios, aunque, por azares de las viejas crónicas, si es éste topónimo asiduo de libros y manuales de Historia. Y es que aquí, allá por 1472, se imprimió el primer libro del que se tiene referencia en España: las actas y documentos complementarios del sínodo diocesano que aquí tuvo lugar. El conjunto de los escritos, siete libros de carácter jurídico-canónico, es conocido por el nombre Sinodal de Aguilafuente, hoy conservado en el museo de la Catedral de Segovia. De todas formas, y aunque la colección de tomos se halle a algunos kilómetros del pueblo, en la capital de la provincia, los vecinos no desechan la oportunidad de conmemorar aquel acontecimiento. Para ello, y desde el año 2003, eligen el primer fin de semana de agosto.

Entonces, y durante dos días, en el pueblo se desarrollan todo tipo de actos de intenso sabor cultural – demostraciones de oficios antiguos, ciclos de conferencias dedicadas al libro y la imprenta, talleres de impresión, bailes y danzas medievales, conciertos…-. Sin embargo, y entre todos ellos, destacan la representación de diversas obras teatrales, todas ellas interpretadas por los propios vecinos.

Montajes escénicos hay varios, pero, si se ha de elegir entre todos, convendría no dejar pasar El Sinodal de Aguilafuente, texto que hace revivir y recordar un evento religioso referido a las disposiciones del obispo de Segovia de forma amena, sencilla y divertida. Además, durante la acción teatral, el espectador se empapa con las tensiones y usos de la época (s.XV)…Las representaciones serán, a las 20.00 horas, siendo el precio de las entradas de un euro –los billetes se adquieren, antes de cada montaje, a la puerta de la iglesia de Santa María, lugar de la escenificación-. Luego, en la calle -en diversos horarios y con asistencia gratuita-, se sucederán otros tres libretos escenificados para la ocasión El Impresor Clandestino; El Obispo y el Impresor; y Las Fabetas, representadas en las casas señoriales de la villa. Todas ellas hacen referencia a la imprenta y del encuentro de la misma con la gente del pueblo en una época en que las tradiciones y la cultura se transmitían de boca a boca.

Entre los edificios y monumentos de la villa, de agradable paseo y deliciosa degustación de tapas y viandas en alguna de sus tabernas y bares, quizás sea la Casa de los Pérez de la Torre. Casa señorial del Mayorazgo de los Pérez de la Torre ,del siglo XVI, situada en la calle de Segovia, con escudo de armas y un reloj de sol adosados a su fachada principal y lateral, respectivamente, el edificio aún conserva las características de una casa de las familias de más alto rango y poder económico de la villa. Se puede visitar durante las conmemoraciones del Sinodal de Aguilafuente, primer fin de semana de agosto, gracias a las representaciones teatrales que tienen lugar en su interior.

En el denominado paraje de Santa Lucía, a unos dos kilómetros del casco urbano de Aguilafuente en dirección a Sauquillo de Cabezas y Turégano, se ubican los restos arqueológicos de una villa romana. En el año 1868, un agricultor descubrió casualmente un mosaico, que luego se denominaría “Mosaico de los cuatro caballos”. Un siglo después, en 1968, y gracias a un programa de televisión, Misión Rescate, los alumnos de la escuela de Aguilafuente redescubrieron dicho mosaico. Según estudios realizados, las construcciones fueron levantadas entre los siglos III y IV de nuestra era, pudiendo pervivir habitado el lugar hasta bien entrado el siglo V. La visita es libre y gratuita