Las Leyendas del Caballero Roldán

El Caballero Roldan, sobrino de Carlomagno, es el protagonista de la célebre composición medieval El Cantar de Roldán o La Canción de Rolando (La Chanson de Roland, en francés). Personaje histórico, este caballero es el prototipo de héroe: cabellera larga y rubia, barba tupida, valiente y fuerte. Sin embargo, tiene el defecto de ser demasiado orgulloso y de cometer actos de indisciplina militar. Precisamente su carácter temerario es lo que determina la victoria de su ejército frente a las tropas sarracenas.

Es este desastre militar, precisamente, el motivo de una canción que narra la batalla entre Roldan y Ferragut, un gigante sirio descendiente de Goliat y más fuerte que él. Cerca de la ciudad navarra de Nájera, en un cerro que lleva por nombre el Poyo de Roldan, es donde sucedieron los hechos.

Como sucedió todo

Dicho queda ya que, a las puertas de la ciudad de Nájera, en los parajes de Alesón, queda el escenario de una de las primeras y más extendidas leyendas del Camino de Santiago: el combate entre el caballero Roldán y el gigante Ferragut. Según la tradición, en el ya mencionado Poyo de Roldán estaría (aún hoy en día) enterrado un gran tesoro. Éste habría sido el pago de los habitantes de Nájera a los capitanes galos de Roldán por haberles librado de Farragut. Otra referencia de esta leyenda la encontramos en dos capiteles en la localidad de Navarrete (La Rioja)

En su peregrinaje a Santiago de Compostela, Roldán y sus caballeros se quedaron a hacer noche en la villa de Alesón (LA Rioja). Al día siguiente partieron hacia la Atalaya del Poyo, desde donde se divisaba el castillo de Nájera. El señor del castillo era un gigante sirio llamado Ferragut, con siete codos de altura, un palmo de nariz y la fortaleza de cuatro hombres. Desafiante el gigante, retó a Roldán en combate y el caballero francés no dudó en aceptar.

La batalla tuvo lugar como escenario la explanada que se extendía entre el castillo najerense y la atalaya de Alesón. Tras horas de lucha de los dos bandos a caballo, Roldán y Ferragut concertaron una tregua y el gigante, reconociendo la valía del caballero, le ofreció perdonarle la vida si dejaban de luchar. Pero Roldán se negó.

Tras dos días con sus noches de batalla, el gigante cayó sobre Roldán y con sus más de doscientos kilos lo inmovilizó por completo. El caballero se dio cuenta de que el único punto vulnerable de Ferragut era su ombligo y, con las pocas fuerzas que le quedaban, consiguió clavar su puñal en él, causándole la muerte. Así fue como los árabes abandonaron Nájera y Roldán se ganó la fama de mejor guerrero de la Cristiandad.

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