PUEBLO – Tossa de Mar

 

¿Visitamos el único ejemplo de poblado medieval fortificado que aún pervive en el litoral catalán? Pues entonces, encaminemos nuestros pasos hacia el precioso pueblo de Tossa de Mar (Girona). Lo primero que vemos, nada más llegar, es una muralla erigida en el siglo XIII (donde estaba el castillo, hoy hay un faro).

Para empezar el caminar por Tossa, lo mejor es sortear el bosquecillo de pinos que culmina en la colina del cabo de Tossa y llegar hasta el recinto amurallado. Amparado en él se descubre el casco antiguo. Es la Vila Vella, cuyo origen se remonta al siglo XII, cuando le fue concedida la carta de derechos de población por el abad de Ripoll. Es entonces cuando arranca la construcción de la ya mencionada muralla de Tossa… excepcionalmente conservada con tres torres y cuatro torreones. También, de las casas, arcos y callejas que se protegen tras las defensas.

En el edificio más noble del recinto amurallado, la antigua Casa del Gobernador, acoge el Museu Municipal de Tossa de Mar. Tras sus puertas, la institución guarda una importante colección de obras de pintores asentados en la localidad en los años 30 y 40 del siglo XX, especialmente de Marc Chagall, a quien se le considera el precursor, como también de otros como Georges Kars y Olga Sacharoff.

El recorrido por la ciudad nueva, con buenos ejemplos de casas modernistas, tiene dos caminos: uno es el carrer del Portal, una calle plagada de tiendas donde se pueden comprar los productos típicos; la otra, el paseo marítimo que recorre la playa de Tossa.

A la hora de comer, hay que dirigirse al restaurante Andrés, abierto hace 26 años por la misma familia del top model Andrés Velencoso y que todavía regenta. Para comer, lo mejor es pedir alguno de los platos estrella de la casa: la paella, los mejillones marinera, las croquetas caseras… se han ganado buena fama, acompañados de la sangría de cava, especialidad del Sr. Andrés, o de un gran vino de las bodegas del futbolista Andrés Iniesta, amigo y cliente de la familia, mientras suena música de Kylie Minogue, como no podía ser de otro modo.

En algún momento, habrá que buscar tiempo para acercarse hasta la villa romana de Els Ametllers, situada a las afueras de Tossa. En una ladera escalonada frente al mar se localiza esta lujosa residencia fechada en el siglo I a.C. donde se admiran los restos de termas, pinturas murales y ricos pavimentos de mosaico. Pero, sobre todo, para conocer las calas, playas y los impactantes miradores –como los de Sant Elm o Sant Jaume- que van saliendo al paso en la tortuosa carretera que lleva hacia Sant Feliu de Guixols. A las de Es Codolar, Platja Gran y de la Mar Menuda se puede llegar caminando, pero muy cerca quedan también otras recomendables, como cala Bona, cala Pona, cala Giverona y, especialmente, cala Futadera, un pequeño paraíso natural bajo un acantilado a la que se accede a pie por un pequeño sendero. Tesoros de esta pedazo de la Costa Brava para completar una escapada perfecta.

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